jueves, 17 de mayo de 2018

Objetivo: Erradicar la viruela


1966…
Fondo musical alguna canción de Nancy Sinatra, o tal vez de Donovan,[1] pero no podemos olvidar que estamos en plena guerra fría. Kennedy murió asesinado 3 años atrás[2]. El mismo Kennedy que en 1961 había anunciado que pondrían a un hombre en la Luna a final de la década[3], el coste de esta hazaña se pensó en un principio en 7000 millones de dólares, pero estimas a posteriori elevan el gasto real unos 20 000 millones de dólares más [4](siempre hablando de dinero de la época). Los soviéticos, ¿alguien lo duda?, están en la carrera espacial también, Yuri Gagarin ha humillado a la mayor potencia mundial siendo el primero que completó una órbita alrededor de nuestro hermoso planeta en 1961[5]; hay mucho más secretismo sobre el coste del programa espacial soviético, algunos aventuran que rondaría los 4 000 millones de dólares de la época[6].
Y a estos locos se les ocurre que hay que acabar con la viruela.

1966…bajo la presión de la Unión Soviética y de Estados Unidos, y tras 3 días de debate, la OMS aprobó un presupuesto ridículo para la erradicación de la viruela: 2,4 millones de dólares. Uno de los principales escépticos sobre la posibilidad de llevar a cabo esto es Marcelino Candau, director de la OMS (WHO por sus siglas en inglés). Posiblemente para que las culpas del previsible fracaso de esta iniciativa caiga sobre una de las dos potencias que la impulsa, se decide poner a la cabeza de este loco programa al estadounidense Donald Henderson[7], quien merece un gran reconocimiento por aceptarlo, pero mucho mayor por lograrlo.
Donald Henderson: uno de los héroes de la erradicación de la viruela.
La viruela sigue siendo una amenaza muy real, cada año se infectan 10 millones de personas de los que 2 millones mueren. Se lleva más de una década con un programa de vacunación obligatoria en América, con bastante éxito excepto en Argentina, Brasil y Ecuador…pero en Asia y en África la viruela seguía haciendo estragos[8].
He querido mostar la enfermedad, pero creedme que hay imágenes mucho más dantescas de lo que la viruela podía hacerle a una persona (Smallpox Photos)
¿Cómo evitar que la viruela siguiera extendiéndose en zonas perdidas y mal comunicadas, a las que resultaba extremadamente caro llegar…con un presupuesto de 2,4 millones de dólares? La idea inicial fue la de vacunar al máximo número de personas en los países infectados. Se enviaban a equipos de la OMS a las zonas donde esta era endémica, se recibían reportes sobre brotes y se iba a la zona a vacunar.
Póster animando a la gente a vacunarse (Smallpox vaccine - Wikipedia

Si no puedes hacerlo todo…hazlo bien. La estrategia del cortafuegos
Y es aquí donde entra en esta historia Bill Foege[9], un médico misionero luterano (por favor, no olvidemos el bien que la religión también ha traído) que trabaja en Nigeria como asesor para el Centro para la Prevención y Control de Enfermedades. En diciembre de 1966 recibe el aviso por radio de un posible caso de viruela en la provincia de Ogoja; en moto, junto a un colega, se desplazan a la aldea, confirman el caso y vacunan a la familia del paciente y a varios vecinos. Sin embargo este brote pone en guardia a Foege, se preocupa porque haya una infección de mayores proporcines, en una zona con 100 000 habitantes y en un momento de comienzos del programa en el que el equipo de Foege no disponía de dosis suficientes para vacunar a tanta gente. Y si no puedes hacerlo todo, tienes que hacerlo bien.
¿Qué estrategia ideó Foege, que había sido bombero forestal de joven? Planificar un cortafuegos a base de vacunas. Decidió vacunar sólo a quienes vivían en lugares donde había un brote confirmado, usando a los misioneros (otra vez pido que por favor no olvidemos el bien que esta gente ha hecho) como mensajeros para que le avisaran de las aldeas donde había enfermos. La alarma no tardó en sonar, una epidemia muy seria se había declarado en la zona administrada por Foege.
Foege con una pipa, junto a refugiados de la guerra civil nigeriana, 1968 (Profile of a global health prankster, Bill Foege)
Siguiendo su idea del cortafuegos, en 6 semanas consiguió erradicar un brote mayor de viruela en su zona, aunque sólo vacunó al 15% de la población. Extendió su estrategia a la zona oriental de Nigeria, con éxito también. En 1973 se desplazó a la India, donde la enfermedad se manifestó particularmente inmune a los esfuerzos para exterminarla. Estamos hablando de un escenario diferente al africano, principalmente porque se trataba de zonas mucho más habitadas. El plan de acción sobre el terreno no difería en cuanto a principios del africano, pero sí en dimensiones. Se formaron brigadas de trabajadores sanitarios que tuvieron que visitar 200 000 aldeas (doscientas mil, nada menos) para detectar y contener la viruela; la proporción del problema fue patente: había más de 10 000 enfermos repartidos en 2 000 aldeas. Indira Ghandi, primera ministra de la India entonces, hizo un llamamiento a la gente para colaborar con los equipos de la OMS.
Obviamente yo estoy hablando de Foege en este post porque lo consiguió, pero no fue fácil en absoluto. Los resultados en 1974 parecieron ser un desastre que desautorizaría a Foege, la OMS y la estrategia africana. En abril de 1974 los casos se habían multiplicado por 4, y los altos funcionarios empezaron a dudar de seguir con la campaña de erradicación. Foege, sin embargo, se mostró confiado y afirmó que se estaba llegando al punto de inflexión de la erradicación de la enfermedad. En enero de 1975 el número de brotes era de 198. El último caso de viruela en la India se produjo en mayo de 1975.
¿Quién es el tipo que está al lado de Foege?, Profile of a global health prankster, Bill Foege
El útimo caso de viruela se dio en Somalia en 1977, un trabajador de un hospital que había eludido -en secreto- la vacunación, contrajo la enfermedad al ayudar a la familia de dos niños muy enfermos que los llevaron a este hospital. Ali Maow Maalin, el último infectado de viruela -por contagio natural- de la historia de la humanidad comprendió tan vivamente la importancia de la vacunación que fue. él, uno de los líderes de la campaña de vacunación masiva de la polio en Somalia 32 años después.
1980…
Música de Queen[10], Los estadounidenses, rascándose aún el grano provocado por Yuri Gagarin, lanzarán el primer transbordador espacial en 1981, 20 años después de que el héroe soviético circundara la tierra[11]. Ronald Reagan entrará en la Casa Blanca en 1981, también.
1980…la maldita viruela está erradicada. La vacuna dejó de ser necesaria en el planeta. Por una vez, y no la única, la humanidad lo hizo, lo hizo bien, conseguimos la utopía. Tal vez la mayor utopía de todas fue lograr un plan mundial en tiempos de guerra fría, aunar a tanta gente con tantos motivos para enfrentarse por el bien de los que vendrán después.

Bill Foege, un tipo alto (más de 2 metros) y tranquilo de Iowa, con gusto por el pensamiento divergente que acompaña de buenas maneras y la capacidad de transmitir su opinión elocuentemente pero sin ofender a nadie -gran cualidad que ya me gustaría tener- fue fundamental en esta erradicación. En 2011 publicó un libro sobre su experiencia House on Fire[12] en el que da varias claves para repetir esta utopía. Se puede lograr un objetivo mundial, pero para ello es necesario un plan de acción y una coalición en la que las partes sepan reprimir los egos individuales para centrarse en el objetivo común, y una mentalidad práctica pero optimista porque el pesimismo paraliza (Foege advierte explícitamente que no se deben incluir pesimistas en nómina cuando te enfrentas a un objetivo mundial).
¿Y por qué estoy hablando de utopías y de estrategias mundiales?¿Por qué he hablado de la viruela y de las ideas de Foege?
Porque me gustan los animales, y para los que sentimos pasión por la naturaleza es duro saber que estamos posiblemente en un proceso de extinción masiva y en una gran crisis ecológica. El pesimismo no sirve para nada aquí, pero menos el optimismo inconsciente. Necesitamos las ideas de Foege y la acción local por la cual también apostó él. Y saber que a pesar de la superficialidad y la tragedia con las que nos bombardean los medios de información y las redes contínuamente…lo hicimos…no es que acabáramos con la viruela…es que logramos cooperar mundialmente por un objetivo común.
Y no, la idea de hablar de la erradicación de la viruela para mentalizar de que las utopías en ocasiones son reales, y que tenemos que hablar de ecología, no es mía, es de Sean B. Carroll[13] y la cuenta en su libro Las leyes del Serengueti[14], un gran libro que merece la pena leer. Gracias a él puedo desenmascarar la intención conservacionista de este blog.
Si os ha gustado, dos euros para el pobrecito contador, y no olvideis que la conservación implica no sólo los espacios naturales sino la forma de vida de la gente que está en esas zonas, sin cuidarlos a ellos, tampoco podremos conseguir nada.
Notas al pie

viernes, 27 de abril de 2018

¿Una nueva especie de chimpancés?. Chimpancés occidentales


Fabrican lanzas para cazar, viven en cuevas y les gusta jugar en el agua.
La semana pasada hablé de las chimpancés que fabricaban armas. Pero no eran cualquier tipo de chimpancé, sino de una subespecie muy diferenciada que merece recibir mucha más atención. ¿O tal vez deberían se considerados una especie por si mismos?. De momento los conocemos como Chimpancés occidentales (Pan troglodytes verus). Pasen y vean.
Un poco de contexto. Actualmente se reconocen cuatro subespecies de chimpancé
Los chimpancés occidentales se entienden actualmente como una de las cuatro subespecies de chimpancés. Las otras tres subespecies son los chimpancés orientales (Pan troglodytes schweinfurthii), los chimpancés centrales (Pan troglodytes troglodytes) y los chimpancés de Camerún y Nigeria (Pan troglodytes ellioti).
Sabemos que el chimpancé es uno de los animales más observados y estudiados del planeta. Entregados observadores de campo han pasado años recorriendo recónditas áreas para observar a estos animales en libertad, han anotado minuciosamente lo que comen, cazan, encuentros sexuales, guerras…y han soportado con valiente estoicismo la lluvia de escrementos con las que algunas veces los recibían.
Pero hay un pequeño problema, una abrumadora mayoría de los estudios sobre el campo se centranen los chimpancés orientales, la subespecie del chimpancé estudiada por primera vez por Jane Goodall en Gombe en Tanzania. Los estudios de esta subespecie informaron principalmente nuestra comprensión científica del comportamiento y la ecología de los chimpancés salvajes. A lo largo de las décadas, esto resultó en lo que la primatóloga, la Dra. Jill Pruetz, llamó un "prejuicio del chimpancé en el este de África" (Pruetz, 2009). Y creánme, Pruetz es una primatóloga excepcional que sabe muy bien de lo que habla. Y creánme también, la primatología sin mujeres no es, hay que leer a las mujeres. Pero me disperso…
¿Qué es tan asombroso de los chimpancés Occidentales?
Durante este siglo las investigaciones primatológicas sobre los chimpancés occidentales han revelado comportamientos nunca antes observados en otras subespecies. Esto parece ser particularmente evidente en el comportamiento de los chimpancés de Fongoli en Senegal. Viven en un entorno de mosaico de bosque y sabana, que es atípico porque la mayoría de las poblaciones conocidas de chimpancés viven en un entorno boscoso. Se ha observado que usan las cuevas como lugares para socializar y dormir (Pruetz, 2007), predicen el movimiento del fuego (Pruetz y LaDuke, 2009), construyen lanzas para cazar otros primates (Pruetz y Bertolani, 2007), comparten alimentos vegetales (Pruetz , 2009), se alimenta desproporcionadamente de termitas en comparación con otras poblaciones (Bogart y Pruetz, 2011), viajan y se alimenta de noche (Pruetz y Bertolani, 2009), se empapan y juegan en el agua (Pruetz & Bertolani, 2009). Estos descubrimientos han obligado a los científicos a reconsiderar la variación del comportamiento entre las subespecies de chimpancés porque nunca se ha observado que los chimpancés orientales se comporten de ninguna de esas maneras (Pruetz, 2009). Además, los investigadores de otros sitios en África occidental también han recopilado datos que respaldan la afirmación de que el comportamiento de los chimpancés occidentales es diferente al comportamiento de los chimpancés orientales.
La foto de abajo es de una hembra cazando gálagos, y apareció en el NYTimes

Esta preciosa foto de hembras disfrutando en el agua es de la web arkive, y el copyright le pertenece a Bromhall y http://gettyimages.com
Tan diferentes…¿cómo para ser reclasificados como subespecie?
Está claro que los chimpancés occidentales son diferentes, tal vez algunas de esas diferencias se deban también a la presión ecológica que ejercen los humanos sobre sus poblaciones pero no se puede negar que un chimpnacé que disfruta del agua es especial. ¿Hasta qué punto?
  • La evidencia genética indica que los chimpancés occidentales se han separado de las otras subespecies de chimpancés durante casi 500,000 años. En contraste, los chimpancés del centro y el este pueden haber consistido en una sola población hace tan solo 100.000 años (Gonder et al., 2011). Otros estudios genéticos han confirmado que las poblaciones de chimpancés central y oriental están más estrechamente relacionadas entre sí que entre los chimpancés occidentales (Becquet et al., 2007). Para poner esos números en perspectiva, los bonobos (Pan paniscus) divergieron de todas las subespecies de chimpancés hace solo 875,000 años. Además, la investigación ha revelado que las diferencias genéticas de las subespecies entre los chimpancés occidentales y centrales son mucho más fuertes que las observadas entre poblaciones humanas (Fischer et al., 2004). Esto podría indicar que ha habido una fuerte selección direccional y / o deriva genética en las poblaciones de chimpancés occidentales durante los últimos 500,000 años. ¿Es suficiente divergencia y diferencia genética para reclasificar Pan troglodytes verus?
  • Si los chimpancés occidentales deben considerarse una especie diferente dentro del género Pan ahora parece depender en gran medida de la definición. Hay varias formas diferentes de clasificar una especie. Algunos investigadores definen una especie como cualquier organismo que puede cruzarse de hecho o potencialmente en la naturaleza y producir descendencia fértil. Según esta definición, los chimpancés occidentales no se reclasificarían porque todas las subespecies de chimpancés pueden cruzarse y producir crías fértiles, a pesar de que están reproductivamente aisladas en la naturaleza. Sin embargo, las especies no siempre se clasifican bajo esta definición. Las especies también se pueden clasificar en base a las similitudes y diferencias en el ADN, la morfología y el nicho ecológico. Los datos actuales conductuales, ecológicos y genéticos han revelado que existe una cantidad increíble e inesperada de variación de subespecies de chimpancés que puede requerir que reestructuremos la taxonomía de los grandes simios africanos.
  • Pero independientemente de si los investigadores deciden reclasificar a los chimpancés occidentales, una mejor comprensión de la variación de los chimpancés nos ha permitido obtener una nueva visión de nuestros parientes más cercanos y explorar nuestros orígenes como especie en mayor detalle. Reclasificarlos como especie por si mismos daría fuerzas a los argumentos en pro de su conservación.
Pero…¿la singularidad de sus comportamientos no es suficiente valor por si misma para conservarlos?

domingo, 15 de abril de 2018

Ella se fabricó una lanza. Primates, armas y herramientas


La visión tradicional que nos transmiten muchos arqueólogos y antropólogos es profundamente dualista, con las mujeres dedicadas a la recolección de plantas y los hombres usando lanzas para la caza. Debo comenzar por decir que hay estudios antropológicos que señalan que el mayor aporte de calorías en los grupos de cazadores recolectores lo hacen las mujeres a través de las plantas que colectan, y la caza es algo más esporádico con menor peso en este aporte a la alimentación. Os dejo a vosotros que os informeis por vuestra cuenta sobre este punto.
Lo que cuestiono aquí es cuestionar que fueran los hombres, y solo ellos, los primeros en manipular y fabricar herramientas, incluyendo armas. 


JUGUETES

 
Los primates son conocidos por el uso de herramientas para recolectar, cazar, limpiarse, llevar agua, guarecerse de la lluvia, demostraciones sociales e ¡incluso usándolas como muñecos!.
La foto la saqué de aquí. Y voy a detenerme un poco en el titular que le han puesto al artículo de marras. En lugar de atender a lo más importante -evolutivamente hablando- que es el uso simbólico de una herramienta, han preferido entrar en el mundo almibarado del rosa y el azul y se preguntan si las chicas prefieren naturalmente las muñecas y los chicos los camiones. ¿De dónde sacan los camiones de los chicos, por otro lado?, el estudio sólo habla de las hembras jóvenes de chimpancé usando juguetes, nada sobre machos jóvenes de chimpancé haciendo algo parecido. 



HERRAMIENTAS


El caso es que se han hecho estudios en los que se establece que las hembras de bonobos y chimpacés usan herramientas con mayor frecuencia que los machos (Gruber, T., Clay, Z. and Zuberbühler, K. (2010). "A comparison of bonobo and chimpanzee tool use: evidence for a female bias in the Pan lineage").


Foto: Un bonobo en el zoo de san Diego usando un palo para capturar termitas

En gorilas salvajes, el primer uso de herramientas se ha documentado en hembras. En 2005 una hembra usó una rama a modo de bastón para medir la profundidad de un charco que pretendía vadear (los gorilas tienen muchos más problemas que nosotros para mantenerse a flote porque su porcentaje de grasa corporal es muy inferior. Esto es extensivo al resto de los primates y da qué pensar).

Créditos de la foto: Breuer et al 


ARMAS


Respecto a las armas, los chimpacés afilan palos hasta convertirlos en lanzas para cazar animales de menor tamaño como gálagos ó algún reptil descuidado. Esto se ha considerado el primer ejemplo de uso sistemático de armas en otra especie distinta a la nuestra, por ejemplo (Sophie A. de Beaune, Frederick L. Coolidge, Thomas Wynn, eds. (2009). Cognitive Archaeology and Human Evolution. Cambridge University Press. p. 66. ISBN 978-0-52176-9778.). En realidad no arrojan estas lanzas, sino que los usan como punzones que meten en los agujeros de los árboles en los que duermen los gálagos, y los remueven hasta que logran atravesar a un desgraciado gálago que sacan ensartado en esta lanza punzón. Este comportamiento es mucho más frecuente en hembras, especialmente hembras adolescentes, según este estudio de Jill Pruetz en los chimpacés de Fongoli, Senegal ( "Chimpanzees 'hunt using spears'". BBC. February 22, 2007. Retrieved August 11, 2013.).
 Aprovecho para decir que estos chimpacés singulares están amenazados por la acción humana. Diveros autores señalan la conveniencia de separarlos en su propia especie, de forma similar a como se hizo con los bonobos, para forzar su conservación.

 No están tan estrechamente emparentados con nosotros, pero resulta muy curioso que el único comportamiento descrito como uso de herramientas para cazar entre cetáceos, el llamado sponging de los delfines mulares de Shark Bay, Australia, está protagonizado en su mayor parte por hembras (Smolker, R.A.; et al. (1997). "Sponge Carrying by Dolphins: A Foraging Specialization Involving Tool Use?". doi:10.1111/j.1439-0310.1997.tb00160.x.).


 Para documentaros en mayor profundidad sobre el uso de herramientas en animales la wikipedia en inglés tiene un buen artículo: https://en.wikipedia.org/wiki/To...

viernes, 30 de marzo de 2018

lunes, 19 de marzo de 2018

Robots que intentan escapar de niños abusones nos dan pistas sobre los patrones de los acosadores y cómo evitarlos


No soy ajena al mundo en el que vivo, y quiero decir que en este momento siento una tristeza muy profunda por el vil asesinato de un niño inocente de tan solo 8 años que ha ocurrido en mi país. Sus padres han insistido en que se recuerde al niño por su vid, y la alegría que llevó a muchos, y quiero respetar esta voluntad, por lo tanto no daré más datos sobre este hecho salvo la sensación de que algo se ha hecho bien en este caso cuando tanta gente se ha movilizado con su mejor voluntad para buscar al niño cuando estuvo desaparecido.
Sucesos como estos provocan diferentes reflexiones, y una de ellas -que me parece muy útil- se centra, no en la motivaciones del agresor, sino en la forma en la que se inicia la agresión y en si la potencial víctima tiene recursos para lograr que quien tiene intención de hacer daño desista de su propósito incluso antes de intentarlo.
Creo que la neurología es fundamental, y nos va a dar respuestas sobre este asunto de cómo se activan y desactivan los circuitos neuronales de agresión. Pero curiosamente tiene aliados en el mundo de la robótica. Se hicieron estudios en Japón sobre las agresiones que reciben los robots sociales.
Como muchos sabreis el uso de robots está muy extendido en las zonas urbanas de Japón, y una de las utilidades que tienen es la de indicar direcciones a la gente en centros comerciales. Estos robots, capaces de comunicarse, pedir paso a la gente y desplazarse, con forma ligeramente humanoide, atraen la curiosidad de los niños, como es lógico. En ocasiones también atraen comportamientos de abuso por parte de algunos niños que manifestaron conductas como impedir el paso al robot, golpearle con las manos, darles patadas y lanzarles objetos. Se estudiaron las grabaciones para ver en qué momentos se solían producir estos abusos y se encontraron algunos patrones:
  • El abuso era más probable cuando había muchos niños alrededor del robot
  • El abuso era más probable cuando un niño o varios seguía al robot por un tiempo sostenido, superior al de sastifacer la mera curiosidad
  • El abuso era más probable cuando no había ningún padre cerca del robot
Entendidendo que había patrones de conducta, los informáticos desarrollaron un modelo para prever la probabilidad de abuso en cada momento, y de esta forma cambiar el comportamiento del robot para evitar el abuso antes de que se produjera la agresión, con lo cual lograron un gran éxito en reducción de las agresiones.
Es interesante ver este video en el que se muestra el patrón de predicción de agresiones y cómo en un ejemplo el robot logra zafarse de un posible acosador acercándose al padre de otro niño.
Escaping from Children's Abuse of Social Robots, en este enlace explican cómo se desarrolló el estudio.



El comportamiento que estaban intentando erradicar era el acoso, un tipo de comportamiento ligado a circuitos neuronales relacionados con la sociabilidad (recordemos que los niños solían estar en grupo) y el instinto de caza.
Lo interesante de esta iniciativa es que pone de manifiesto que en estos casos la víctima puede hacer desistir al acosador cambiando el patrón de comportamiento que éste (el acosador) había previsto, y que le hace desistir antes de comenzar la agresión.
En mi opinión sería muy interesante seguir estudiando estos robots como sujetos de experimentación, de forma que podamos comprender mejor tantos nuestros comportamientos durante la agresión como las posibles defensas que pueda tener una persona ante los agresores.

jueves, 1 de marzo de 2018

¿Son los procesos epigenéticos una prueba de que Lamarck sigue vivo además de Darwin?. Lamarckista saliendo del armario


En mi opinión, sí. Ahora bien no pretendo que quien lea esto esté de acuerdo conmigo.
Pero para los genetistas y muchos biólogos evolucionistas hay dos puntos de fricción muy importantes. El primero es que no se considera probado que la herencia epigenética pueda contribuir a la evolución a largo plazo (fijando la atención en animales, y muy especialmente en vertebrados, y esto lo explicaré un poco más abajo), y el segundo que aunque se probara es discutible que la herencia epigenética sea de tipo lamarckiano.
¿Contribuye la herencia epigenética a la evolución?
Cuando hablamos de herencia epigenética lo que estamos expresando es la herencia de “marcas epigenéticas” (moléculas que alteran la expresión de los genes sin modificar el patrón básico del ADN) entre varias generaciones que se transmiten de progenitores a descendientes de forma no genética Ya sé, ya sé que esto suena complicadísimo, pero es lo que buscan los biólogos moleculares para decir que algo es herencia epigenética o no lo es.
Me voy a permitir una pequeña licencia, a las bacterias se les da de miedo usar la epigenética, pero por algún motivo extraño lo que hagan las bacterias parece que no le llama mucho la atención a la gente que se encargan de escribir libros o artículos divulgativos sobre evolución, y eso que son con diferencia el tipo de organismos más abundante de la tierra; los libros suelen hablar de un montón de casos de genética en organismos pluricelulares y luego dedican una extensión menor a los asombrosos trucos de supervivencia de las bacterias; y no es que no haya estudios sobre las bacterias que interesan a muchos microbiólogos, es que dicho de forma muy genérica nuestro entendimiento de lo que es evolución está sesgado hacia nuestra especie, cuando más se parezca un organismo a nosotros mucho más nos va a costar admitir un mecanismo de evolución “nuevo”. O sea, que para hablar de evolución hay que irse a organismos eucarióticos pluricelulares.
Hasta ahora se considera que esta transmisión de marcas epigenéticas es estable y compatible con cambios evolutivos en algunos tipos de plantas como algún tipo de diente de león y la arabidopsis thaliana, una planta crucífera en las que las marcas epigenéticas controlan aspectos ligados a la floración y resistencia a la sequía en función del ambiente.
Y también se admite sin problemas algunos casos de herencia epigenética en gusanos como el sufrido Caerdohabditis elegans


moscas de la fruta (Drosophila melanogaster), y ya cuando la cosa se empieza a poner interesante el pez cebra (Danio rerio), y alguna cosa en ratones (como el patrón de metilación del gen agutía amarillo viable y algún otro).
De momento lo dejo aquí.
Mientras tanto, y es que eso de la epigenética lleva ya más de dos décadas circulando, se entendió que la epigenética era crucial para entender algunas diferecias fenotípicas entre humanos y otros primates. Pero ojo, se encontraron patrones de metilación -un tipo de marca epigenética- muy diferente en genes de humanos, chimpancés, gorilas y orrangutanes, lo que no se encontró es que esos patrones de metilación se heredaran epigenéticamente y este es el problema para entender esto como herencia epigenética.
Como herencia epigenética en primates y humanos tan sólo se admite, a día de hoy, la impronta genética y el silenciamiento del cromosoma X en las hembras, y resulta curioso porque esto tampoco se sabe como se pasa de generación en generación pero sí se admite que no es genéticamente.
Vuelvo a los experimentos. Se han hecho muchísimos experimentos que sugieren muy firmemente la existencia de herencia epigenética en ratones -además de la hrencia del gen agutía amarillo viable que he comentado antes-, primates y humanos. En este estudio, con el muy significativo nombre de “Lamarck rises from his grave: parental environment-induced epigenetic inheritance in model organisms and humans” se hace recuento de 25 casos de inducción de herencia epigenética debido al ambiente al que se somete a los padres en ratones, ratas, algún mamífero más y humanos, aparte del gusano, la mosca de la fruta y el pez cebra que me mencionado antes.
Expecialmente significativo es un experimento en el que se indujo la adversión al olor del cerezo a ratones (pobrecitos, les condicionaron este miedo con descargas eléctricas) y esta adversión la heredaron hijos y nietos. Y es muy significativo porque podríamos estar hablando, por fin, de cómo adquiere una especie el “conocimiento” instintivo, y cómo lo transmite a sus descendientes, un enorme avance en nuestra comprensión de los procesos evolutivos.
Respecto a humanos, los estudios más complejos y completos son los de la hambruna holandesa y el estudio de las cortes de Överkalix, que a pesar de la rigurosidad metodológica adolecen del problema, sobre todo en el segundo. de que son estudios estadísticos sobre determinados caracteres, pero no se ha demostrado que estos caracteres se hayan transmitido epigenéticamente.
Y este es el gran pero que le ponen muchos genetistas a los estudios sobre la herencia epigenética en mamíferos, que no se ha demostrado que esta información se haya transmitido epigenéticamente ni mucho menos se han indicado los mecanismos moleculares por los que se puede transmitir, que todo son indicios. A los estudios sobre herencia epigenética en mamíferos se les somete a un nivel de presión enorme, y esto tiene consecuencias positivas (cada vez se están afinando más) y consecuencias negativas (no se admite que esté demostrado que esto sea herencia epigenética).
Pero supongamos que lo admiten, que se llega al consendo de que alguno de esos estudios prueba sin lugar a dudas la herencia epigenética estable en mamíferos, ¿sería suficiente para que se admitiera el peso de la herencia epigenética en mamíferos?, pues no para todos, porque ya hay muchos artículos en los que se argumenta que este tipo de herencia sólo aguanta unas generaciones y se revierte al cabo de las mismas. ¿Tendríamos que agachar la cabeza y decir que sí, que esto no sería tan importante?…pues recordemos los genes metilados de diferente manera en humanos y chimpancés, un pequeño cambio supone una enorme diferencia, a mi este argumento no me parece válido.
¿Es la herencia epigenética de tipo Lamarckiano?
Pues aquí hay que agudizar muchísimo la atención porque el nivel retórico de las discusiones se vuelve asombroso.
Los que se oponen a que esto sea herencia Lamarckiana aducen lo siguiente:
  • Que se mantiene por pocas generaciones (ya lo he mencionado) y por tanto es de poco interés. Epigenetics: Lamarck’s Revenge?, End the Hype over Epigenetics & Lamarckian Evolution | RealClearScience
  • Que es un tipo de herencia que demuestra que el ambiente influye en la evolución de los organismos, pero -redoble de tambores- que lo que dijo Lamarck fue que ¡el organismo evolucinaba por respuesta al ambiente!. Vale, vale, en cualquier caso lo que esto nos está probando es que al menos el organismo tiene una antena apuntando al ambiente para ver de qué va eso del mundo en el que va a vivir, lo de la respuesta al ambiente se puede probar más adelante o no, pero vamos que el nivel de retórica del argumento es difícilmente superable…pero…¡se supera! En esta línea argumenta One more time: no, epigenetics is not Lamarckism, No, epigenetics and environmental responsiveness don’t undermine Darwinian evolution
  • Que es evolución darwiniana porque todo esto viene por la presión selectiva de la selección natural. Claro, cuando me ponen un telón de fondo insuperable no puedo contraargumentar nada, toda la vida que pueda existir en el universo está sometida a presión selectiva, de acuerdo. ¿Niega eso que se estén heredano caracteres adquiridos o es que yo no me entero? Edge.org
  • Pero me he dejado la mejor crítica para el final, no hay crítica más surrealista que esta. No es herencia Lamarckiana porque Lamarck no habló de evolución por caracteres adquiridos…pero si llevamos más de un siglo burlándonos de su teoría por lo del cuello de las jirafas, y diciendo que el Lamarckismo es la teoría que postula la herencia de los caracreres adquiridos, y ahora que por fin encontramos algo para defenderle no vale, no porque la epigenética no se pueda interpretar así…sino ¡porque resulta que decía otra cosa!. A mi esto ya me parece ganas de meterse con Lamarck a toda costa. Lamarck’s Actual Lamarckism (or How Contemporary Epigenetics is not Lamarckian)
En fin, ¿qué está pasando que el tema de la epigenética y la evplución provoca tanta controversia?, pues a mi entender concurren varios problemas. El primero es que internet es internet y cualquier discusión se multiplica como plaga de langostas.
Pero ocurre más, hay manía a Lamarck. Se busca cualquier hueco para negar su contribución a la historia de los estudios de la evolución, y las razones no son atribuíbles ni a Lamarck ni a su libro (que curiosamente ha empezado a aparecer en alguna librería en una edición recién traducida por lo que tengo entendido). la manía viene de 150 años de discusiones retóricas, del abuso de la teoría por personajes tan terribles como Trofim Lysenko (a quien curiosamente se le reconoce alguna aportación al conocimiento de la vernalización en plantas), a la distorsión de entender lo que dijo Lamarck como una especie de evolución como algo que se confecciona voluntariamente y a medida del organismo, a las inacabables discusiones entre evolucionistas y creacionistas que salpican la memoria de los creadores de las teorías con las que argumentan los segundos, y a que muchos biólogos y divulgadores piensan que dejarle un hueco al señor Lamarck en esto de la evolución no es posible porque toda la silla la tiene que ocupar el señor Darwin.
Curiosamente muchos de los que decimos Lamarck en voz alta también tenemos plaza para más gente, entendemos que la endosimbiosis y la Transferencia Lateral de Genes, por citar dos, son también de obligado reconocimiento para comprender un poquito mejor qué es esto de la evolución.

miércoles, 14 de febrero de 2018

Animales sin cara, que los hay y muchos. Los miércoles con invertebrados


Evolutivamente la cara va ligada a la aparición del esqueleto, interno o externo, y eso es un invento de la fauna del cámbrico, por lo que los animales que aparecieron antes no tienen nada que podamos identificar como rostro.
Los cnidiarios son anteriores a ésa época se considera que son de los pocos descendientes que nos quedan de la fauna de Ediacara (lo de Ediacara viene del lugar donde se estudiaron la mayor parte de los escasos fósiles que tenemos de ese periodo y no tiene nada que ver con las caras), parece que tienen nombre de marciano pero son las conocidas medusas y corales, y los no tan conocidos pennatulaceos que resultan bastante atractivos:
Si te interesan las curiosidades sobre los animales te recomiendo que investigues sobre los modos de reproducción de los cnidiarios, hay muchas especies que alternan generaciones asexuales con generaciones sexuales, generaciones fijadas al fondo con un pie como en las foto con generaciones que se pueden desplazar y muchas cosas asombrosas más.
Los ctenóforos también carecen de “cara”:
Bien, pues dije que lo de la cara va ligado al esqueleto porque permite la articulación de una de las partes más importantes de los animales, la boca. Con una boca que puedes abrir y cerrar a voluntad es más probable que te de por ir por ahí buscando comida, y precisamente este es uno de los cambios más espectaculares entre los ediacara y los cámbricos, que entre los segunos abundan los animales que no estaban fijos al sustrato en ningún momento de sus vidas. Alrededor de la boca se fueron agrupando los órganos externos que permitían al animal las dos funciones básicas de buscar comida y localizar peligro, tales como ojos, antenas etc, además de los elementos encargados de trocear la comida como los apéndices bucales de los insectos o el pico de los pulpos.
Pero…los animales son sorprendentes, no todos los que surgieron a partir de la aparición de los esqueletos quisieron seguir esa moda de tener caras. Algunos optaron por la antigua tradición de filtrar comida y pudieron prescindir del engorro de la boca y los ojos. Los conoces muy bien, son las ostras, navajas, mejillones, chirlas, etc. Es decir los moluscos bivalvos, y no les ha ido mal con esta estrategia, hay más de 13000 especies:

Hago un pequeño inciso para aclarar que se han descrito fotoreceptores en muchos bivalvos que distinguen la oscuridad de la luz, alguno de estos fotoreceptores son más compelejos e incluso tienen “ojos” con lentes, pero no están distribuidos de forma localizada en una parte de su cuerpo que pudiéramos llamar cara. Ahora, eso sí, algunas veces estos ojos producen un efecto espectacular como en esta ostra:
Por otro lado, para acabar de aliviar mi conciencia con las medusas y familia, tienen un sistema nervioso bastante complejo e incluso hay estudios que afirman que algunas especies pueden dormir a pesar de no tener un cerebro centralizado.

Los braquiópodos, conodontos y ostrácodos también del cámbrico, no se caracterizan por tener algo que reconozcamos como cara, aunque en el caso de los ostrácodos se aproximan más:
Y los equinodermos, que optaron por una solución rara, simetría radial lo cual favoreció la ausencia de caras:
Y no nos olvidemos de Bob Esponja:
Porque las verdaderas esponjas, son animales que viven fijados al suelo marino y no se parecen demasiado a Bob. Con las esponjas he tenido un problema, parece que surgieron antes de la explosión cámbrica, pero no hay fósiles hasta ese momento:

Dije que no iba a olvidarme de Bob Esponja pero resulta que me he olvidado de su amiguete equinodermo, y mira que estaban cerca. Pues a reparar el fallo, ¡adelante Patricio Estrella!:

Habrá muchos más, por ejemplo los parásitos están tan transformdos que a pesar de tener una zona que anterior con su parte bucal, nos cuesta reconocer eso como cara: